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domingo, 10 de noviembre de 2013

¡¡¡Ay, pinocho!!!

Hoy vamos a tratar el tema de la "clase" de los vehículos.

¿Se acuerdan de aquel chiste del caballo que llevaba a los niños al colegio y compraba el periódico? Contaba su propietario que el caballo que tenía era una maravilla. Por las mañanas salía con los niños al lomo, los llevaba al colegio, esperaba para asegurarse de que entraban en clase y a continuación se dirigía al kiosco de prensa, donde recogía el periódico diariamente para llevárselo a su dueño. Tan encantado estaba su interlocutor que le ofreció una cifra imposible de rechazar para hacerse con el equino. Formalizaron el trato y un mes después, cuando se volvieron a encontrar, el comprador le reprochaba al vendedor que el caballo no hacía absolutamente nada y se dedicaba todo el día a vaguear mientras comía alfalfa. "Si sigues hablando de él así, no lo venderás nunca" le contestó el ex-propietario.

Pues eso, que a la hora de la compra-venta de un vehículo, sea "de calle" o de carreras, hay que andar con ojo avizor porque siempre nos van a contar lo que queremos escuchar. Y ojo, que muchas veces son tantas y tan gordas las invenciones, que uno se pregunta como algunos vendedores "profesionales" conservan su empleo. Pura cuestión económica: Venden.

En los coches de carreras se da una singularidad llamativa: Cómo la potencia del coche crece instantáneamente en el momento en que se va a vender. A los que nos hemos acercado a este mundillo no deja de sorprendernos como ese coche que iba casi de serie, que corría porque el piloto era muy bueno, de pronto es "atómico". Hace algún tiempo había un piloto que corría con un coche, no diremos ni piloto ni mecánica, del que la comidilla era que su coche iba fuera de reglamento. Se especuló incluso con que disponía de dos motores, uno "alegal" con el que empezaba el campeonato, cobraba ventaja, y otro "legal" con el que lo finalizaba y que verificaría perfectamente ante una posible y más que probable reclamación de los rivales. Esto provocó enconadas disputas en foros de internet donde muchos usuarios o pilotos con resquemor acusaban al piloto que se defendía como gato panza arriba.

No se trataba de si el coche llevaba elementos de otro grupo o no, sino que directamente iba pasadísimo de rosca. Para el que no lo sepa, los reglamentos de automovilismo son excluyentes, es decir, si un coche llevaba lo más mínimo de grupo A, se consideraba como tal a todos los efectos, por mucho que siguiera siendo un grupo N. Es decir, si un coche de grupo N tenía que llevar los 4 asientos, por poner un ejemplo, y se quitaban los traseros, ya podía ir con suspensiones de serie, motor de fábrica, etc., se siente, pero era grupo A. El problema es que el coche que comentamos, iba gordo, gordo, de verdad. El caso es que eso se quedó ahí, en discusiones dialécticas más o menos exacerbadas. Fue realmente vergonzoso como llegado el día en que el piloto decidió cambiar de montura, anunció su coche en un conocido portal de compra-venta de vehículos de competición. Y de pronto aquel cochecito "casi de serie con un pilotazo" llevaba material que lo hacía ser digno de un equipo oficial de fábrica.

La credibilidad del piloto quedó en entredicho y ya no hablemos de los comisarios que verificaban que nunca le pusieron la más mínima pega.

Un caso tremendamente habitual vino de la mano de los 1.3 PSA. Hablamos de motores con un comportamiento realmente de carreras, los 1298cc de l03CV de los 205 Rallye y la versión 95CV de los AX Sport "franceses" preparados para fábrica por Danielsson. En el AX Sport en sus versiones A/2 era un auténtico misil del que se hablaba de potencias entre 135 y 150CV en sus preparaciones más extremas.

Pero mira por donde, la gente se gasta dinero en hacer aquellos 1.3 y de pronto hay gente que sale con su 205 Rallye o su AX sport "normalito" y les mojan la oreja. Eso por no pensar que esos coches corrían muchísimo más que sus equivalentes. Claro, alguien se dio cuenta de que el bloque motor 1600 coincidía perfectamente con la culata de los 1.3 y sólo por par motor, se los volteaba. Como quiera que se inscribían en la división de menos de 1300cc, eran imbatibles, porque no eran lo que decían.

El problema venía cuando se dio con la tecla para descubrirlos: La prueba del imán. Los 1.3 eran de fundición y los 1.6 de aluminio. Pero claro, viene la picaresca de nuevo cuando el sospechoso dice que lleva un bloque de AX GTi que también es de aluminio pero de menos cilindrada. Al final las federaciones en vez de mojarse, abren la mano con normativa F2000. Al menos, en teoría, algunos 205 Rallye o AX Sport se inscriben como 1600cc (antes imposible por no existir).

Aún con todo, no deja de ser lastimero como hay gente que sigue montando mecánicas gordas y pretenden engañar a la gente. ¿Acaso satisface decir que eres el mejor menos de 1300 llevando un 1600? Volvemos a lo mismo, los federativos no se mojan si un rival no pone 600 euros encima de la mesa. Es una pena porque para correr sin reglas, no hace falta federación. Lo triste es que al oído "experto", le suena más agudo un 1.3 que un 1.6 que tiene un sonido más bronco. Y más triste aún es que las nuevas generaciones aprendan eso y puedan aplicar la trampa desde el primer momento.

Esto extrapolado a los slaloms no deja de ser algo evitable. He manifestado en infinidad de ocasiones mi descontento por el cambio que se produjo hace algunos años en referencia a las clases. Antiguamente existía una scratch y se trataba de que el mejor era el que más corría; punto. En el andaluz sí se hablaba de clases, pero no había tal proliferación de cochecitos vitaminados. Sin embargo, con el cambio a dos categorías y dos clasificaciones, han proliferado coches de menos de 1400 (se aprovechó para subir la cilindrada de 1.3 a 1.4) que corren como el demonio y que aprovechan para inscribirse en la categoría inferior, llevándose un trofeo seguro; a veces quedan incluso desiertos por falta de coches.

Hagamos memoria también de esos coches que se inscriben en grupo N o grupo A según les da el aire. Son aquellos coches/pilotos que ven en la inscripción siete rivales en grupo N y piensan... Ostras, pues hay siete grupo N en mi clase y ningún grupo A. Pues me apunto como grupo A y "trinco". A la siguiente carrera, el mismo coche es grupo N. Y así por arte de Birli-birloque, el coche cambia de categoría, grupo, etc. como el que cambia de camisa. No es serio.

¿Como arreglarlo? No es fácil. En muchos casos las trampas son tan sutiles que son imposibles de detectar sin un examen exhaustivo. Es con cosas evidentes y no se meten, sería iluso por nuestra parte pensar que se van a implicar en algo más serio. ¡¡¡Cuantos coches llegan a meta con un palier roto y son grupo N!!!

En fin, seguiremos disfrutando de este deporte todo cuanto podamos, pero sigue molestando que un rival "torpe" nos pueda mojar la oreja cuando podríamos disfrutar limpiamente todos contra todos en buena lid.

Nos vemos en el próximo.

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